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Netflix Series | 23/11/2017

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Stardust, polvo de estrellas

Stardust, polvo de estrellas

Norma

Este maravilloso film de fantasía, basado en la novela homónima de Neil Gaiman, que se conoció en España como “Stardust” y en Latinoamérica como “Stardust: el misterio de la estrella”, se estrenó el 2 de agosto de 2007. Recuerdo haberla visto por aquel entonces y me pareció mágica; la volví a ver alguna que otra vez con el correr de los años y cada vez que la veo, su encanto se acrecienta cada vez más.

La historia trata sobre el joven Tristan Thorn, una estrella caída, el amor y la magia; pero también sobre la codicia y la astucia en manos de los hombres, de los seres con poderes sobrenaturales y de las brujas.

Es una película aparentemente tan simple como profunda: por un lado vemos al joven Tristan, enamorado de la fría y caprichosa Victoria, quizás la joven más bonita de todo el pueblo de Muro, o Wall, como prefieran llamarlo, y le promete a la chica que le traerá una estrella que acaba de caer del cielo para ganar su corazón. Ella le da una semana, de lo contrario se casará con otro joven del pueblo a quien Tristan considera un serio adversario, hasta que su padre lo convence de lo contrario.

Por otro lado vemos que detrás de la pared gris hay un bosque y más allá, un mundo en donde viven seres de todo tipo. Ningún residente del pueblo de Muro podía atravesar la pared gris y rara vez sucedía lo contrario; si bien existía una abertura pero estaba muy bien custodiada. Sin embargo hubo un joven, Dunstan Thorn, que tuvo la valentía y la audacia de pasar al otro lado y de conocer a una princesa esclava de una bruja, nueve meses después nació Tristan quien, al igual que su padre, resultó ser un joven soñador.

Stardust, magnífico traspaso del libro a la película

El amor que Tristan sentía por Victoria lo llevó a atravesar la pared gris de la misma forma que su padre lo hiciera dieciocho años antes, lo llevó a luchar con seres que jamás hubiera podido imaginar y lo llevó a conocer a una estrella recién caída del cielo que se veía muy distinta a como siempre se las había imaginado. Lo curioso era que podía hablar, comer y podía hasta pelearse con ella. Tantas fueron las aventuras que el joven vivió como las veces que arriesgó su vida por amor. Pero el amor no siempre se encuentra donde creemos, y para llegar a esta conclusión tenemos que crecer de espíritu como le sucedió al protagonista de esta dulce historia.

En casos como este, lo importante es recordar que no podemos confiar en nadie ni en nada porque no sabemos dónde se puede esconder una bruja malvada, quizás bajo la apariencia de una sensual mujer cuya única intención es obtener el corazón de una estrella.

Y de esta parte del mundo se encuentra Stormhold, un reino mágico cuyo rey está muriendo sin dejar un sucesor; esto lleva a una cantidad considerable de asesinatos entre hermanos, todos ellos aspirantes al trono. Lo curioso es que ninguno puede pasar al “más allá” sin que se defina quién ocupará el lugar del rey, entonces se los ve durante casi todo el filme como simples observadores de lo que sucede en el mundo terrenal pero de una manera divertida, lo que le da un toque gracioso a la película.

Stardust, de poco más de dos horas, está muy bien interpretada por Charlie Cox como Tristan Thorn; Claire Danes como Yvaine, la estrella que cayó del cielo; Nathaniel Parker como Dunstan Thorn; Kate Magowan interpretando dos papeles: la chica esclava y Una y Rupert Everett como Secundus, entre otros grandes actores. (Les propongo que descubran a Ricky Gervais entre los personajes de este filme, estoy segura de que no les va a ser tan difícil.)

Por último, cabe destacar la participación de Robert De Niro como el Capitán Shakespeare (¡magnífico y sorprendente!); Michelle Pfeiffer como Lamia, la bruja sensual y Peter O’Toole como el Rey. Y quienes vean esta película en idioma original, disfrutarán de la voz de un narrador de lujo: Ian McKellen (de quien hablamos cuando tratamos el filme “Mr. Holmes”).

El Director es Matthew Vaughn; los Guionistas: Matthew Vaughn, Neil Gaiman y Jane Goldman y los Productores: Matthew Vaughn y Neil Gaiman, entre otros.

El estupendo tema musical de Stardust es “Rule the World”, a cargo de la banda británica Take That, aunque a lo largo de toda la película escuchamos muy buena música.

Podemos ver este filme que cubre tanto el género fantasía, como aventuras y romance por Amazon Prime Video en idioma original o bien con subtítulos en español.

 

El libro de Neil Gaiman

Tengo en mis manos la primera edición de “Stardust” que salió a la venta en mayo del 2001 y me encanta el subtítulo que le pusieron en español: “Polvo de estrellas”. Es una historia muy simple para leer, incluso es corta, no llega a las 200 páginas.

La película se mantiene bastante fiel al libro, con cambios lógicos por parte de los guionistas (no nos olvidemos que uno de ellos es su autor) y esta vez me pasó lo contrario a lo que me sucede la mayoría de las veces ya que prefiero la adaptación, me resultó mucho más divertido el filme que la historia original pero eso no quita méritos al libro. Recordemos que su autor es Neil Gaiman y se pueden imaginar que es una narración estupenda, por momentos diría que es poesía hecha prosa y sin lugar a dudas vale la pena leer el libro. El filme y el libro se complementan a la perfección.

Y veamos cómo Gaiman nos ubica en la época en que se desarrolla la historia:

“Los hechos que siguen tuvieron lugar hace muchos años. La reina Victoria estaba en el trono, pero le faltaba mucho para ser la viuda vestida de negro de Windsor: tenía manzanas en las mejillas y vivacidad en el paso, y Lord Melbourne a menudo tenía razones para reprender, gentilmente, a la joven reina por su frivolidad. Todavía no se había casado, aunque estaba muy enamorada.

Charles Dickens publicaba por entregas su novela Oliver Twist; Draper acababa de tomar la primera fotografía de la luna y congelaba su pálido rostro, por primera vez, sobre el frío papel; Morse había anunciado un sistema para transmitir mensajes a través de cables de alambre”.

Incluso las descripciones que realiza el autor nos hacen “sentir con los cinco sentidos” la historia; aquí algunos ejemplos:

  • “Pocos de nosotros hemos visto las estrellas como las veían entonces, nuestras ciudades y pueblos proyectan demasiada luz en la noche pero, desde el pueblo de Muro, las estrellas se dibujaban en el firmamento como mundos o como ideas, incontables como los árboles del bosque o las hojas de un árbol, y él contemplaba la oscuridad del cielo hasta que no pensaba absolutamente en nada (…).”
  • “El crepúsculo del otoño se convirtió en noche profunda y temprana mientras caminaban. Podían oler el invierno distante en el aire; una mezcla de niebla nocturna y oscuridad penetrante, y el olor intenso de las hojas caídas.”
  • “Era de noche en el claro junto al estanque y el cielo estaba lleno de incontables estrellas. En las hojas de los olmos brillaban las luciérnagas, y en los helechos, y en los matorrales, parpadeaban como las luces de una extraña y lejana ciudad. (…) Las hojas crujieron, el agua se rizó, y el claro se llenó de luz, una luz blanca y pura que se hizo más y más brillante.”
  • “Pero estaba vivo, y el viento le mesaba los cabellos, y la nube cruzaba los cielos como un galeón a toda vela, y al contemplar el mundo desde ahí arriba supo que no podía recordar haberse sentido nunca tan vivo como se sentía en esos momentos. El cielo tenía una cualidad tan celestial y el mundo parecía tan de ahora mismo, que jamás había visto, o no se había fijado, en nada igual.”

Con respecto a Neil Gaiman ya hablamos cuando comentamos Coraline, así que los invitamos a recorrer algunos datos biográficos de este maravilloso escritor y guionista británico visitando el comentario de dicho filme y del libro homónimo.

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